Jubilaciones en Argentina, 2020. Ruidos de rotas cadenas.
Jubilaciones en Argentina, 2020. Ruidos de rotas cadenas.

Hay indicios de que se estudia cometer una de las mayores estafas a los trabajadores argentinos de las que se tiene memoria: la transformación de un sistema que garantiza, o al menos pretende garantizar, al jubilado, una vida similar a la que tenía como trabajador, en una ayuda social independiente de su historia laboral, una caridad.
Los indicios son la suspensión de la movilidad, los proyectos para achatar la “pirámide”, y al menos dos notas periodísticas publicadas en Pagina 12, firmada por Sol Minoldo, y en El Diplo por José Natanson. Es muy positivo el monto extra dado a la mínima en la emergencia, pero no hay que dejar de percibir las otras señales.
La crisis económica general, el saqueo del macrismo a la ANSES, las sucesivas diluciones del sistema jubilatorio, las importantes diferencias entre las jubilaciones mayores y la mínima, se esgrimen como razones para eliminar la jubilación y reemplazarla con una pensión igualitaria y evidentemente mas baja para un gran número de jubilados, subiéndola un poco para una mayoría.
Estafa porque se perpetraría sobre una población que ha venido cumpliendo el pacto jubilatorio y aportando una importante parte de su salario a los jubilados actuales. No se trata de que las personas que comiencen a trabajar caigan en un régimen peor, sino de estafar a quienes hemos venido aportando las ultimas décadas, privándonos de una jubilación razonable según nuestros aportes.
¿Como es el pacto solidario jubilatorio argentino? Consiste en que quienes trabajamos aportemos para que los actuales jubilados tengan un ingreso igual (idealmente 82%) al que tenían cuando trabajaban. Ello bajo la promesa de que los futuros trabajadores aporten a nuestra jubilación en su momento.
Es cierto que hoy los recursos no dan. ¿Cual es la solución? La respuesta parece obvia: blanquear la economía, y que todos aporten. Una obligación básica del estado, que tendría múltiples consecuencias benéficas, entre ellas, que las obras sociales vuelvan a tener financiación genuina.
La solución no es bajar brutalmente las jubilaciones medias o altas quitando derechos a quienes trabajamos. Ni eliminar el sistema para pasar a dar una limosna, o ayuda social, quitando derechos para poner ayudas que dependerán de la voluntad del gobierno de turno. Ni condenar a la pobreza a millones, y lograr en el futuro el sálvese quien pueda. Ni obligar a que los trabajadores garanticen ahorros durante su tiempo laboral, en forma asolidaria y básandose en un sistema financiero ávido de estos recursos. Esto es sin duda el objetivo final del liberalismo en materia jubilatoria: las AFJP y sus cuentas individuales, con la diferencia de que sería un sistema 100% voluntario; porque el estado daría ayudas sociales.
Dicen que el sistema jubilatorio es injusto por las diferencias abrumadoras en jubilaciones, insostenibles desde la perspectiva de una ayuda social.
El problema no está en las jubilaciones sino en las diferencias salariales abrumadoras. Esto hay que corregir, no en las jubilaciones, sino en los salarios. Sin duda fué y es necesario jubilar a quienes no aportaron y trabajaron, por ejemplo amas de casa, pero eso es un pobre paliativo. La solución es blanquear la economía y dar un salario justo con aportes
a las personas que trabajan en las tareas de cuidado por fuera del mercado.
La solución para las altas jubilaciones, es poner impuestos adecuados a los salarios. Con un nombre diferente al de ganancias porque no lo son.
Pero si poner cargas sociales progresivas que igualen un poco los salarios.
Con eso se ayuda además a financiar las jubilaciones.
Bajo la atrapante consigna de igualdad en las jubilaciones, y la necesidad de resolver la crisis fiscal, se esconde una intencionalidad aviesa de alimentar sistemas privados totalmente libres para los altos cargos laborales. Lo que es el deseo eterno de la patria financiera y los organismos internacionales,
el apoderarse de esos recursos. El deseo irrefrenable del capitalismo de bajar cargas sociales y de bajar salarios.
No votamos ni militamos por este gobierno para que destruya una de las mas importantes conquistas de los trabajadores, una jubilación acorde con el nivel de vida alcanzado en los años de trabajo y aportado por la generación laboral presente. Bandera central del peronismo, las jubilaciones no deben servir para garantizar pingues negocios a la patria financiera, ni se debe transformar un derecho en una dádiva.
El 'achatamiento de la pirámide' eleva el piso mínimo de la protección, sin perjudicar el nivel medio de las…amp.pagina12.com.ar